Una brillante trayectoria científica, una comprometida historia política y una vida personal basada en convicciones, principios éticos y valores, forman parte del testimonio de Claudia Sheinbaum y su compromiso con México.

Imágenes: Cortesía

Texto: Laura Duarte

Claudia Sheinbaum creció en el núcleo de una familia amorosa, trabajadora y que siempre luchó por las causas justas. De sus padres aprendió el amor al conocimiento
científico, la disciplina, la curiosidad, la entrega al trabajo, el valor de la verdad y el
compromiso con quienes menos tienen.

Su relación con el arte, la literatura, el deporte, la música, el baile y su afición a la lectura, se mantienen hasta la actualidad. Esta formación le permitió desarrollar una profunda sensibilidad hacia los grandes problemas de México y el mundo.

¿Cuándo y cómo inician tus inquietudes políticas?

En la adolescencia me acerqué a los movimientos sociales a partir de una
experiencia que me marcaría para siempre: la lucha que encabezó Doña Rosario
Ibarra de Piedra por la presentación de su hijo y de todos los desaparecidos
políticos. Era el año de 1977, yo tenía 15 años y fue la primera noche que pasé
fuera de mi casa, pasé la noche en una tienda de campaña, en un plantón
organizado por doña Rosario y el comité de madres y familiares de presos y
desaparecidos políticos.

Luego en 1986, fui dirigente en el Consejo Estudiantil Universitario, un
movimiento con el que enfrentamos victoriosos el intento del gobierno neoliberal
por imponer cuotas, reducir la matrícula y aumentar las restricciones al ingreso a
la UNAM.

Esta experiencia junto con otros compañeros del movimiento nos llevó a sumarnos
al movimiento democrático que en 1988 cimbró al sistema político mexicano, luego
del fraude electoral perpetrado por el gobierno priista ese año.
Posteriormente, en el año 2000 Andrés Manuel López Obrador, entonces Jefe de
Gobierno, me invitó a ser parte de su gabinete, como secretaria de Medio
Ambiente del Distrito Federal. Este encargo me permitió poner al servicio de la
gente mi formación científica, técnica y académica, guiada por los principios de
justicia social, reducción de desigualdades y combate a la pobreza.

Soy una mujer gobernante de izquierda. Para mí, ser de izquierda es atender a
quien más lo necesita, luchar por disminuir desigualdades y por la justicia social
ampliando y garantizando derechos, respetar, defender y ampliar las libertades y
la democracia, y promover el debate de las ideas y la innovación.

¿Cómo ha sido trabajar en el equipo de AMLO desde hace tanto años? ¿Qué has aprendido en el transcurso?

Ha sido realmente un privilegio caminar con el presidente Andrés Manuel López
Obrador y un privilegio vivir este momento histórico para nuestro país. Ha sido una
verdadera experiencia formativa en términos personales y de orgullo de ser parte
de este gran movimiento. Morena es un partido político, pero a la vez un
movimiento social porque es un sentimiento que hay en millones de mexicanos y
mexicanas por seguir luchando por la justicia, la transformación y la democracia
en México y eso es lo que ha representado el movimiento en donde yo he estado.

¿Cuáles han sido tus acciones más significativas e importantes como actual Jefa de Gobierno de la CDMX?

He puesto al servicio de la ciudad, la experiencia de treinta años de quehacer
científico y técnico, activismo, lucha y organización política y, definición de
políticas públicas para, con un trato cotidiano con la gente, ejecutar un programa
de gobierno basado en la innovación y en la promoción, ampliación y garantía de
los derechos y las libertades.

Implementamos muchas acciones en la Ciudad de México, proyectos pensados
para hacer justicia social, me gustaría platicarles primero sobre “Mi Beca para
Empezar”, este es un incentivo que damos a todos los niños y niñas de la capital
que estudian en educación básica, cuando comenzamos con este apoyo
pensamos en ayudar a las familias, pero sobre todo a las mujeres, porque apoyar
a los niños y niñas también es ayudar a las mamás, que aunque no debería de ser
así, son ellas quienes por lo general cuidan a los hijos.

Este monto mensual que reciben los niños y niñas lo damos en lugar de la famosa beca de “niños talento”, la cual solo hacia valer la meritocracia y nosotros creemos que todos los niños tienen talento, por eso apoyamos a todos.

Lo que más orgullo nos da es que este programa ya está en la constitución de la
Ciudad de México, ya es un derecho, al igual que “La escuela es nuestra” en el
que brindamos un monto a las escuelas para mejorar sus instalaciones y que así a
los niños no les haga falta nada en sus escuelas, esto le gustó tanto al presidente
que quiso implementarlo en otros partes de la República.

También creamos dos Universidades en las que estudian más de 40 mil jóvenes,
el Instituto Rosario Castellanos con 24 carreras y la Universidad de la Salud, lo
mejor de todo es que para muchos jóvenes que quieren seguir estudiando, estás
universidades pasaron de ser una alternativa si es que no lograban pasar el examen a ser su primera opción para continuar con sus estudios y lo mejor es que gratis, porque creemos que la educación es un derecho, no un privilegio de quién pueda pagarla.

También invertimos en movilidad, aunque se diga por ahí que no, hemos invertido
más de 45 mil millones de pesos, por ejemplo en el Metro, estamos haciendo una
línea 1 completamente nueva, sacamos todo del túnel y metimos nuevas cosas
con la mejor tecnología, también creamos un Nuevo Puesto Central de Control
para tener comunicación en tiempo real con los trenes, está en el C5, está el
proyecto Metro Energía, con el que se garantiza la transmisión y distribución de la
energía que necesita un sistema como el Metro, el cual puede ser equivalente a
algunas ciudades como Hermosillo, Sonora.

Además, invertimos 2 mil millones de pesos más en mantenimiento de
instalaciones fijas como son las estaciones y el material rodante del Metro.

A su vez construimos un segundo piso, pero no para carros, son 8 km para trolebuses en la zona más marginada de una de las alcaldías más pobres de la Ciudad de México, Iztapalapa, que tiene más de 1.8 millones de habitantes y necesitaba un transporte de movilidad masivo de calidad, también construimos 2 líneas del Cablebús, las cuales conforman la red de teleféricos más grande en una Ciudad y esperamos que en este año haya una tercera línea.

También hemos realizado 125 acciones de vivienda, incluida la reconstrucción de
los hogares afectados por el sismo del 19 de septiembre del 2017 y me gustaría
dejar en claro que todas las obras van a quedar concluidas, les vamos a cumplir a
todos los damnificados.

Así como hemos invertido en que las familias tengan un lugar al cual llamarle
hogar, también nos aseguramos de que se tenga acceso a cuestiones básicas
como el agua, hicimos una inversión histórica con la que hemos logrado aumentar
hasta dos metros cúbicos por segundo en la administración de agua, por lo que
podemos decir que estamos superando la crisis por sequía que se vive en la
región.

Finalmente, una de las cosas más importantes para nosotros es garantizar una
vida libre de violencia, por eso estamos muy orgullosos de haber desarrollado 27
centros de atención integral a víctimas, las llamamos LUNAS, mejoramos 800 km
de espacio público con el programa “Sendero Seguro: Camina libre yo segura”,
además son contamos con el número *765, único en el país para atender las
necesidades de las mujeres.

¿Por qué votar por Claudia para la presidencia? ¿Qué te hace diferente al resto de los candidatos?

Soy la única que se originó en la ciencia, soy la única que viene luchando desde
muy joven en los movimientos sociales por los derechos del pueblo de México, por
la democracia, por las libertades y soy la única que soy mujer y además vamos
arriba en las encuestas; entonces, es una gran responsabilidad, una gran
responsabilidad y estamos listas.

¿México está preparado para una mujer presidente?

Sería gravísimo pensar que México no está preparado para ser gobernado por una
mujer, porque la participación de las mujeres, primero es un derecho y cualquier
país que se precie de caminar hacia el desarrollo, pues también tiene que tener la
participación de las mujeres. Pero segundo, tendría que ver con una idea de que
las mujeres no somos capaces de estar en un puesto de elección popular de la
máxima representación de nuestro país, afortunadamente hoy la sociedad piensa
distinto, incluso, los resultados que arrojan las encuestas de distintas casas
encuestadoras, en donde preguntan ¿qué prefieres un hombre o una mujer
presidenta? El 20% prefiere un hombre; el 30% una mujer y el 50% contesta que
no importa si es mujer u hombre, siempre y cuando sea un buen presidente.

Las mujeres estamos preparadas para cualquier cosa y el país también.

Siempre tengo en mente que las mujeres han vivido históricamente bajo muchos
prejuicios, pero eso está cambiando, es importante ver la participación de las
mujeres como una forma de fortalecer la democracia, no se puede pensar en un
México sin el involucramiento de las mujeres.

Por primera vez en México hay un gabinete paritario porque nosotros creemos que
el estado debe de garantizar los grandes derechos y entre ellos está la igualdad
sustantiva de las mujeres. Luchamos por la justicia social, por la democracia, en
contra racismo, del clasismo y en especial contra cualquier tipo de discriminación.

Es tiempo de mujeres, el movimiento feminista ha abierto esta posibilidad, la lucha
histórica de muchas mujeres que han abierto la posibilidad para que participemos
en la vida pública y para mí es un privilegio representar eso.

¿Qué legado busca dejar Claudia en el país?

Yo quiero ser presidenta, por diversas razones, no es un tema personal, ya que
tengo la convicción de que es posible que haya una mujer presidenta en México
por primera vez en la historia, y eso es fundamental porque se puede hablar de
igualdad, pero tiene que haber igualdad en todos lados, y no sólo del tema de los
derechos de las mujeres y la igualdad de las mujeres, sino también el proyecto
que representamos y nosotros queremos darle continuidad a la 4ta. transformación de la vida pública, por supuesto, imprimiéndole el sello propio de quien somos.

Quiero seguir luchando por un México con justicia; quiere decir que no regrese la
corrupción; quiere decir que no regrese un modelo en donde se crea que
apoyando a los de arriba se van a beneficiar los de abajo; quiere decir que
tenemos que seguir construyendo el México de un Estado con bienestar, con más
derecho a la educación, con más derecho a la salud, con más derecho a la
vivienda, que siga mejorándose las condiciones de vida, que esta oportunidad que
existe hoy en México y además vinculada con América Latina y también con el
tratado con Estados Unidos de recibir más inversiones, no se convierta en una
medida de exclusivamente crecimiento económico, como fue durante todos los
años del neoliberalismo, en donde hubo mucha inversión, pero hubo enormes
desigualdades y hubo crecimiento de la pobreza.

Hay que seguir pensando y soñando y construyendo con esperanza un México
que tenga sustento en la cuarta transformación y que sigamos construyendo un
México con mayor igualdad, con bienestar, desarrollo con bienestar, un México
con mejores condiciones ambientales y con justicia en todos sentidos, incluidos
todos, hombres y mujeres.

Pienso en la continuidad de la transformación, bajo los principios del humanismo,
de un México más justo, más digno, más solidario donde todos tengamos
derechos y oportunidades. Nosotros luchamos contra las desigualdades, para
erradicar cualquier tipo de discriminación.

La nación está viviendo un momento extraordinario en la vida pública, porque se
han logrado cambios considerables, sobre todo en aspectos como velar por las
grandes mayorías y en la forma de gobernar. Tenemos que seguir por ese camino,
que llamamos ‘de la transformación’. Pienso, sobre todo, que lo más importante es
seguir trabajando por los derechos de las mexicanas y los mexicanos, como el derecho a la educación, a la salud pública, a la vivienda, a un salario digno, a un
empleo digno y el derecho a vivir felices.

¿Cómo es Claudia Sheinbaum fuera de la política?

A mí me gusta hacer de todo, pero desde muy joven me he involucrado en el arte,
por un tiempo estudié ballet, pero lo que más me gusta es la música, de vez en
cuando toco la guitarra, sobre todo cuando estoy con Jesús, mi prometido, nos
gusta cantar, echarnos un palomazo.

Decidir en temas de comida está un poco más complicado, porque la comida
mexicana es riquísima y en la ciudad tenemos de toda la República porque como
resultado de la migración hay un cachito de todos los estados, pero me considero
garnachera, sobre todo con los tacos al pastor, hay muchas cosas ricas, pero el
taco al pastor es mi favorito.

También me gusta mucho el fútbol, no tengo mucho tiempo para verlo, pero soy
Puma de corazón, estudié en la UNAM entonces forma parte de lo que uno es,
creo que fue en la preparatoria cuando jugué mucho fútbol, en el equipo femenil,
fui defensa. Soy muy deportista, desde niña fui bailarina, pero ya más grande
entré al equipo de remo de la UNAM, hasta me fui a Canadá a competir.

En mi tiempo libre, que no es mucho la verdad, pero me gusta ver series, más que
ir al cine, las series me gustan más.

Algo que sorprende a muchos son mis tatuajes, tengo una flor en el tobillo, que ya
está medio negro y tengo tres mariposas en la espalda que representan a mis
hijos y a mí.